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Salto de Eyipantla, Municipio de San Andrés Tuxtla, Veracruz Ignacio de la Llave.

  • Claudia
  • 5 sept 2016
  • 3 Min. de lectura

Hoy les hablare del recorrido que hicimos desde el puerto de Veracruz a el Salto de Eyipantla y Catemaco, bueno este último mañana. Son aproximadamente tres horas de camino, nosotros no optamos por una visita guiada, nos confiamos en nuestros queridos teléfonos que cuentan con GPS para llegar a nuestro destino, así a nuestro tiempo y sin prisas iniciamos el recorrido.

El paisaje es muy agradable a la vista espacios donde puedes ver el mar, cruzas uno que otro puente , y te topas con varios pueblos mismos que se hacen notar por infinitos topes que hacen que reduzcan a gran escala la velocidad de los vehículos lo cual permite una, que tiembles en cada uno de ellos ya que son grandecitos y seguiditos, y la otra veas una gran variedad de productos que venden ya sea a pie del camino o en pequeños puestos que te ofrecen nanches, camarones, jaibas, ostiones, pescados, mieles, garnachas, entre otros, y como se ve en algunas de las fotos a un precio bastante accesible.

Otros paisajes son a manera de selva con grandes árboles que en algunas partes de la carretera hacen túneles, también podrás observar una gran variedad de cultivos donde los principales son: el tabaco y la caña de azúcar, así como, maíz, plátano y frijol, etc., pensé -la gente de aquí no se muere de hambre, todo lo tiene al alcance de la mano- pero bueno creo que hay otras circunstancias que hasta aquí termino el tema del hambre.

Ya casi llegando al destino a unos 30 minutos, en la torre mi capitán!!! No hay señal de GPS y ahora pa donde le damos, pues ni modo a la manera mas antigua –preguntando se llega a roma- por lo que una señora amablemente nos dio indicaciones, pero no fue lo único continuamos y de un de repente, no mas pavimento era camino de terracería, mojado y lodoso, con el temor de quedarnos atascados, sin GPS ni señal de celular, mmmm pues quedaban como 15-20 minutos para llegar, así que continuamos…

Al llegar se acerco un joven el cual se ofreció ser nuestro guía, ahí vamos junto al el, lo primero que nos dice; para poder ver la cascada desde la parte baja hay que bajar valga la redundancia jejeje “240 ESCALONES”, ya se imaginaran mi cara y la de mi mas pequeño retoño, digo pues uno no es como que muy aeróbica que digamos y pues la bajada que, LA SUBIDA era el problema, me esperaban 240 escalones por subir, pero en fin, no nos quedaba de otra si realmente queríamos disfrutar de este paisaje.

Con un calor y humedad de la fregada, ahí vamos la familia telerin, pero ya les dije que tenia que subir 240 escalones (la traumada donde quedo), bueno regresando al tema lo primero que haces es pasar por un puente colgante que si andas con algunas cervecitas encima no lo recomiendo ya que por cada paso que da tu acompañante y personas alrededor este se mueve de manera oscilatoria o trepidatorio, este puente te lleva a un mirador el cual puedes apreciar la caída de esta impresionante cascada que es de mas de 40 metros de altura aproximadamente, rodeada de rocas y vegetación la verdad es una vista majestuosa, lo cual reafirma el por que esta –cascada- ha sido objeto de varias tomas cinematográficas.

Desde abajo el rugido que hace el caer el agua es impactante, el cual te cubre con un brisa ligera que mitiga el calor, te sientes como si estuvieras donde habitan las hadas, así como lo describen los cuentos, flores, musgo entre las piedras y las raíces salientes de los arboles, flores, libélulas y mariposas de varios colores, bruma, y donde los rallos del sol apenas se asoman entre las copas de los arboles; regresando a la realidad, aquí en este punto puedes optar sentarte a comer, nosotros solo botaneamos ya que nos esperaba otro recorrido la LAGUNA DE CATEMACO, las fonditas ofrecen desde una michelada, chelada, coctel de gogoles, memelas, pellizcadas o coctel de camarón, lo mejor de estas, son su vista, con suerte y te toca de las primeras mesas, donde puedes apreciar la cascada a todo su esplendor, hecho que por ser temporada baja teníamos a nuestra disposición este singular asiento; pedimos una memela de carne con queso, coctel de camarón y unas micheladas mmmmm, digo me tenia que dar ánimo para lo que me esperaba a mi regreso, ya que si quería continuar mi recorrido a Catemaco tendría que subir los mentados 240 escalones

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